¿En qué consisten las opciones cap, floor y collar?

Cuando se habla de derivados financieros, se hace alusión precisamente a los productos que provienen de otros productos financieros. Pues bien, específicamente al hablar de los derivados financieros de tipo de interés aplicados al mercado crediticio, se pueden identificar tres productos que son las opciones cap, floor y collar.

Y es que el mercado financiero ofrece una serie de productos catalogados como instrumentos de cobertura de tipos de interés que están dirigidos concretamente al ámbito de las hipotecas o créditos financieros. Estos son conocidos como contratos de cobertura que, ante la incertidumbre de los mercados financieros, están diseñados para fijar unos límites a la evolución del tipo de interés, generalmente el Euribor, y son atractivos para aquellos inversores que operan con tipo de interés variable.

Por ejemplo, cuando alguien solicita un préstamo a tipo de interés variable tiene el riesgo de que se dé una posible subida del tipo de interés. Precisamente, para evitar estos incrementos del tipo, la persona puede adquirir un cap –o techo de deuda-, que tiene el propósito de asegurar el tipo de interés máximo que se pagará, a cambio del pago de una prima a la entidad financiera con la que contrata el cap. De esta forma, si los tipos de interés superan el techo, la entidad le abonaría al suscriptor la diferencia establecida en el contrato.

De modo contrario, un floor es una cobertura ante posibles disminuciones del nivel de los tipos de interés. De este modo, quien adquiere este instrumento financiero pagará una prima a cambio de un tipo de interés mínimo garantizado durante un período determinado, y si en el periodo de liquidación el tipo de interés de referencia cae por debajo del floor, el vendedor abonará la diferencia. Este producto está orientado especialmente a los inversores o prestamistas –entidad financiera-, dado que si el tipo de interés baja corre el riesgo de ver mermada su rentabilidad.

Ahora, de combinar el cap y el floor se genera una operación llamada collar. En este producto, el solicitante del préstamo –o prestatario- se asegura de pagar un tipo de interés que oscila entre un mínimo y un máximo que se determina en el contratos suscrito, a cambio del pago de una prima.

Dentro del mercado financiero es común que las instituciones bancarias –prestamistas- se aseguren a través de la compra y venta de estas opciones; luego de comprarlas, las venden a sus pares u otros intermediarios, de tal modo que en últimas les es indiferente que los tipos de interés suban o bajen porque están cubiertos.

En últimas, para el prestatario son opciones que pueden otorgarle cierta estabilidad, aunque no deben ser consideradas como un seguro. Antes de contratarlas, lo mejor es diferenciarlas claramente de de las opciones menos recomendables, que son las swaps, en las que el suscriptor asume el importe de la diferencia si los intereses bajan, o si suben tiene cubierta la diferencia-.

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