10 libros para aprender a invertir en bolsa

Para invertir en bolsa y aprender, hay que invertir en bolsa y perder… Si bien esta afirmación es cierta, si conocemos los errores y las estrategias de quienes ya llevan años en este mundo, podremos aplicar sus planteamientos a nuestras inversiones. No vamos a evitar que perdamos dinero en la bolsa –para ganarlo hay que perderlo también- pero sí pueden ayudarnos mucho a prepararnos para el envite de los mercados. Aquí van nuestras recomendaciones:

1.- La alquimia de las finanzas. George Soros.

Cualquier escrito del gran gurú de las finanzas podría estar en esta lista. Se trata de alguien que ha rentabilizado sus inversiones como Soros, que es gurú de los mercados y que cuando habla marca tendencia.

2.- El Fabuloso Mundo del Dinero y la Bolsa, de Andre Kostolany

Ha sido otro de los grandes maestros del análisis técnico y de las estrategias en los mercados. La bolsa también se llevó por delante sus inversiones arruinándole en alguna ocasión, pero supo recuperarse. Lo importante no es lamentarse por haberse caído, sino tener la fuerza suficiente para levantarse.

3.- Warren Buffet: Estrategias del hombre que convirtió 100 dólares en 14 billones de dólares

No puede faltar en esta lista. Warren Buffet es quien dijo aquello de: sólo vemos quién va desnudo cuando baja la marea. Pues eso, que la marea bursátil no le pille en paños menores.

4.- El Inversor Inteligente de Ben Graham

Un imprescindible en cualquier estantería de un trader. Principalmente porque Buffet fue su alumno, le siguió… y no le ha ido nada mal. Cambiará nuestra perspectiva sobre la renta variable, las compañías bursátiles y el funcionamiento de este mundo.

5.- Mi primer libro de Economía de María Jesús Soto

Es un libro que todo adulto debería tener en su casa, sobre todo si tiene hijos o vive con algún niño en su entorno. ¿La razón? Porque esta abogada expone de manera clara y concisa los primeros conceptos del ahorro y de los mercados para que desde bien pequeños empecemos a adquirir cultura financiera.

6.- El arte de especular en los mercados. José Luis Cava

Se puede estar de acuerdo o no con Cava, pero es un hombre honesto que nada más conocerte reconoce que se ha arruinado dos veces en la bolsa. Aunque sigue siendo su modo de vida, sin duda. Vive los mercados desde las entrañas, leer sus experiencias y sus planteamientos siempre será enriquecedor.

7.- La simplicidad del primer millón. Aitor Zárate

Este exjugador de baloncesto e inversor profesional habla alto y claro. Expone los conceptos de manera sencilla para hacer la información accesible a todos. No he puesto en práctica sus planteamientos, pero si lo hago y gano ese primer millón se lo haré saber.

8.- Traders de éxito. Ana Oliva

Conociendo a quienes ya saben batallar en estas guerras (metafóricas) vamos a aprender más sobre ellos y por ende sobre nosotros mismos. Personalidades particulares, formas de ser que han cultivado la inversión y que han aprendido de los golpes. Casos de éxito que hay que conocer desde el punto de vista más humano.

9.- Aleta de tiburón. Javier Alfayate

Porque Javier gana dinero con su metodología en el mercado. Es capaz de ser generoso con su conocimiento y no esconde a nadie cómo logra obtener beneficios. Además tiene sentido del humor, imprescindible.

10.- Los datos macroeconómicos norteamericanos y su efecto en los activos financieros. José María Manzanares

José María es capaz de explicar cómo afectan los datos al mercado, cómo se calculan y qué hay que leer entre líneas para invertir en activos de EEUU.

Los beneficios de Endesa suben hasta 363 millones

Endesa se ha mostrado proclive a adquirir activos de la portuguesa EDP en la Península Ibérica y los que Viesgo no vendió a Repsol y todavía están bajo su control, según reconoció ayer el consejero delegado del grupo, José Bogas, en una conferencia con analistas. El grupo eléctrico obtuvo un beneficio neto de 363 millones de euros, lo que representa una caída del 2,4% frente al mismo periodo del ejercicio anterior. No obstante, el resultado bruto de explotación (Ebitda) de la energética aumentó un 5,5% y se situó a cierre de marzo en 928 millones.

La compra de activos forma parte de su plan de crecimiento, aunque, según señaló Bogas, cualquier posible operación de compra dependerá del precio y de “la creación de valor para sus accionistas”. Añadió que el grupo está “más interesado” actualmente en activos de distribución y renovables, descartando por completo la compra de ciclos combinados.

El directivo afirmó que la empresa analizará las desinversiones adelantadas por EDP en la última actualización de su plan estratégico, en el que anunció la venta de activos por 2.000 millones en la Península Ibérica, “en busca de potenciales activos de generación”. Al respecto, manifestó que las centrales hidroeléctricas en Portugal de EDP pueden encajar estratégicamente para Endesa, “dado que ya estamos expuestos a este mercado y está integrado con el mercado español”. En la misma tesitura se ecnuentra la compraventa de activos de Viesgo, propiedad del fondo australiano Macquarie y Wren House Infraestructures Management.

Sobre Endesa y la energía eléctrica

Una de las principales caracteristicas de Endesa es su apuesta por la energía eléctrica también se puede convertir en luz. Las primeras luces de arco dependían de una descarga eléctrica a través de un pequeño espacio para calentar el aire hasta el punto donde brilla, el mismo principio que un rayo. Más tarde, se introdujo la bombilla de luz de filamento: esto depende de la corriente que hace que un alambre delgado y enroscado brille al rojo vivo. Las bombillas modernas que ahorran energía pasan una corriente de alto voltaje a través de un gas delgado, lo que provoca que emita luz ultravioleta, que incide en un revestimiento fluorescente para producir luz visible.

¿Qué son las hipotecas subprime?

Estados Unidos, otoño de 2001: la Reserva Federal decide bajar los tipos de interés para que el dinero fluya en una economía azotada por los atentados del 11 de septiembre y el desastre en la bolsa de las empresas de Internet (las famosas puntocom). Con la caída de los tipos disminuye también la rentabilidad de la deuda del país, lo que irrita a muchos inversores; surge la necesidad de encontrar un nuevo negocio en el que meter la pasta, un negocio seguro, que aporte mayores beneficios y con sólidas perspectivas de crecimiento. ¿La solución? La vivienda.

La idea no es mala: el Ciudadano Feliz quiere un préstamo de 100 euros para adquirir una casa, así que acude a la Entidad de Crédito A. Esta le concede la hipoteca (con un plazo de 10 años y sujeta a un tipo de interés del 5 por ciento) y se la vende al Banco B, que paga 100 euros a la Entidad de Crédito A más una comisión de 5 euros. De esta manera, la Entidad de Crédito A recupera en un solo día la cantidad que le ha prestado al Ciudadano Feliz y, aunque se queda sin el postre de los intereses, se lleva 5 euros extra (los de la mencionada comisión).

Por su parte, el Banco B se hace con otras nueve hipotecas y las junta con la del Ciudadano Feliz en un estupendo paquete: cada mes recibe las cuotas (ahora sí, sabrosos intereses incluidos) de 10 familias. Para rematar la jugada, convierte el paquete de hipotecas en un complejísimo producto financiero llamado CDO y se lo vende con una rentabilidad elevada a los inversores que se han enfadado con la Reserva Federal y que han dejado de comprar deuda estadounidense. ¡Hurra, todo el mundo gana mucho dinero rápidamente!

Como es lógico, los inversores quieren más hipotecas convertidas en CDO, así que la Entidad de Crédito A decide olvidarse de sus escrúpulos y empieza a conceder préstamos a personas que no pueden garantizar la devolución de las cuotas, gente sin trabajo o con bajos salarios que de la noche a la mañana se encuentra en el salón del chalé de sus sueños. Una hipoteca subprime.

¿Qué ocurre si, como parecen indicar su situación laboral y sus ingresos, el Ciudadano Poco Fiable deja de devolver el préstamo? A la Entidad de Crédito A le da lo mismo, porque le ha vendido la hipoteca al Banco B, igual que hizo con la del Ciudadano Feliz. Si este ya la ha convertido en parte de una CDO, le habrá pasado el problema a los inversores del mercado secundario, pero si aún no lo ha hecho, tendrá un moroso, un insignificante, minúsculo y nada preocupante moroso. El drama, en forma de crisis financiera, estalla cuando son millones de personas las que, como el Ciudadano Poco Fiable, no son capaces de asumir sus cuotas. Porque millones de morosos ya son algo más que un problema insignificante.

¿Qué son el efecto sustitución y el efecto renta?

No hay que ser un genio para saber que cuanto más caro resulte un producto menos gente estará dispuesta a comprarlo. Y al contrario, claro: cuanto más barato sea, más personas querrán adquirirlo. Es la llamada ley de la demanda decreciente, que está relacionada con dos conceptos económicos clave: el efecto sustitución y el efecto renta.

Si mañana Samsung decide multiplicar por dos el precio de su teléfono Galaxy S4, el público comprará más dispositivos BQ, LG o Sony, por ejemplo, tal y como establece el efecto sustitución. Según este, cuando sube el precio de un bien, los consumidores tienden a sustituirlo por otros que les satisfagan en la misma medida pero a un coste menor.

Las empresas se comportan de la misma forma que los particulares: si un recurso para la fabricación de un bien se pone por las nubes, las compañías buscarán uno más barato que cumpla una función idéntica, con lo que la demanda del recurso encarecido será decreciente (igual que lo será la de los teléfonos Samsung del caso planteado al comienzo del párrafo anterior).

El otro factor que influye en el hecho de que la curva de demanda sea decreciente es el efecto renta. Los ciudadanos disponen de una renta monetaria con la que pueden permitirse una cantidad determinada de bienes y servicios (equivalente a su renta real). Si el precio de estos aumenta, la renta real de la gente menguará, pues, aunque disponga del mismo volumen de dinero, no podrá adquirir tantos productos como antes. En tal caso lo más frecuente es que se refuerce el efecto sustitución, ya que las personas intentarán comprar la misma satisfacción pero al menor coste posible.

¿En qué consisten las opciones cap, floor y collar?

Cuando se habla de derivados financieros, se hace alusión precisamente a los productos que provienen de otros productos financieros. Pues bien, específicamente al hablar de los derivados financieros de tipo de interés aplicados al mercado crediticio, se pueden identificar tres productos que son las opciones cap, floor y collar.

Y es que el mercado financiero ofrece una serie de productos catalogados como instrumentos de cobertura de tipos de interés que están dirigidos concretamente al ámbito de las hipotecas o créditos financieros. Estos son conocidos como contratos de cobertura que, ante la incertidumbre de los mercados financieros, están diseñados para fijar unos límites a la evolución del tipo de interés, generalmente el Euribor, y son atractivos para aquellos inversores que operan con tipo de interés variable.

Por ejemplo, cuando alguien solicita un préstamo a tipo de interés variable tiene el riesgo de que se dé una posible subida del tipo de interés. Precisamente, para evitar estos incrementos del tipo, la persona puede adquirir un cap –o techo de deuda-, que tiene el propósito de asegurar el tipo de interés máximo que se pagará, a cambio del pago de una prima a la entidad financiera con la que contrata el cap. De esta forma, si los tipos de interés superan el techo, la entidad le abonaría al suscriptor la diferencia establecida en el contrato.

De modo contrario, un floor es una cobertura ante posibles disminuciones del nivel de los tipos de interés. De este modo, quien adquiere este instrumento financiero pagará una prima a cambio de un tipo de interés mínimo garantizado durante un período determinado, y si en el periodo de liquidación el tipo de interés de referencia cae por debajo del floor, el vendedor abonará la diferencia. Este producto está orientado especialmente a los inversores o prestamistas –entidad financiera-, dado que si el tipo de interés baja corre el riesgo de ver mermada su rentabilidad.

Ahora, de combinar el cap y el floor se genera una operación llamada collar. En este producto, el solicitante del préstamo –o prestatario- se asegura de pagar un tipo de interés que oscila entre un mínimo y un máximo que se determina en el contratos suscrito, a cambio del pago de una prima.

Dentro del mercado financiero es común que las instituciones bancarias –prestamistas- se aseguren a través de la compra y venta de estas opciones; luego de comprarlas, las venden a sus pares u otros intermediarios, de tal modo que en últimas les es indiferente que los tipos de interés suban o bajen porque están cubiertos.

En últimas, para el prestatario son opciones que pueden otorgarle cierta estabilidad, aunque no deben ser consideradas como un seguro. Antes de contratarlas, lo mejor es diferenciarlas claramente de de las opciones menos recomendables, que son las swaps, en las que el suscriptor asume el importe de la diferencia si los intereses bajan, o si suben tiene cubierta la diferencia-.

¿Cubren los seguros de vida los casos de suicidio?

Fallecimiento por cualquier causa, invalidez absoluta y permanente, invalidez total y permanente. Todas ellas situaciones que recogen los seguros de vida.

Por supuesto no son situaciones agradables, pero precisamente para eso surgieron los seguros de vida, para permitir a los asegurados y a sus respectivos beneficiarios afrontar con una mayor tranquilidad económica momentos tan delicados. Dentro del caso de fallecimiento existe un supuesto aún más delicado si cabe. El suicidio. Una decisión extrema que toman determinadas personas y que les lleva a poner fin a sus vidas.

Existe cierta controversia acerca de cómo tratan los seguros de vida los caso de suicidio. Habitualmente las pólizas de vida cubren el fallecimiento por cualquier causa, ya sea esta causada por una enfermedad o por un accidente. Cierto es que los capitales serán mayores si el fallecimiento se produce a causa de un accidente. El capital inicialmente asegurado puede llegar a triplicarse en los casos de fallecimiento a causa de un accidente de circulación.

Pero, ¿qué ocurre con los suicidios? ¿Cómo contemplan estas situaciones los seguros de vida? No podemos dar una respuesta rotunda. Depende de cada compañía aseguradora. Los condicionados de los seguros de vida definen el suicidio o el intento de suicidio como la muerte causada de forma consciente y voluntaria por el propio asegurado. Es cierto que, en líneas generales las aseguradoras no cubren los fallecimientos por suicidio. Realmente no es una cobertura que demandemos cuando contratamos el seguro de vida. Pese a las dificultades que nos podemos encontrar en nuestras relaciones personales, sociales y laborales no se trata de una opción que contemplamos en un futuro más o menos próximo.

Pese a todo podemos encontrar en el mercado pólizas de seguros sí cubren los casos de fallecimiento por suicidio. En estos casos las aseguradoras incluyen una especie de periodo de carencia que puede oscilar entre uno y dos años. Esto significa que si el suicidio ocurre, por ejemplo, a partir del tercer año y el asegurado está al corriente en el pago de sus primas, el seguro indemnizará a los beneficiarios con el capital inicialmente suscrito en la cobertura de fallecimiento por cualquier causa.

¡Cuidado con el SMiShing! Puede ser víctima de una estafa

Si algo hay que atribuirle a los delincuentes es su creatividad. Cada vez es más frecuente encontrar novedosas y eficaces formas para timar. Una de estas nuevas estrategias es el SMiShing.

Mensajes al móvil como «¡Enhorabuena! Acaba de ganar un coche último modelo» son el anzuelo de delincuentes que pretenden reunir datos de los usuarios para robarles el dinero. Esto es precisamente SMiShing, un término proveniente del phising y que se refiere a las actividades criminales que para su fin utilizan mensajes de texto SMS dirigidos a los usuarios de telefonía móvil y que conducen a sitios web fraudulentos.

El SMiShing tiene varios propósitos. Uno de estos es el robo de datos bancarios. Un ejemplo común de este tipo de mensajes es uno que informa al usuario que supuestamente su tarjeta ha sido bloqueada y necesita diligenciar una serie de datos para reactivarla: «Apreciado cliente, su tarjeta ha sido bloqueada por su seguridad. Para desbloquear su tarjeta visite (web) y complete los datos». Al acceder al sitio web señalado, el usuario encontrará un formulario en el que le solicitan datos como el número de la tarjeta, la fecha de caducidad, DNI, y hasta la clave personal. En ocasiones es difícil detectar que estos mensajes son fraudulentos porque el emisor de los mensajes ha suplantado la identidad de algunas entidades.

Otros de los objetivos son inscribir a la víctima en un servicio SMS Premium y donde se solicita el envío de un SMS, como por ejemplo, “FELICIDADES, has sido seleccionado como el ganador un GALAXY 4S. Para obtener tu premio envía al (número) la palabra GALAXY”, disuadir al usuario a que llame a un número de tarificación especial, a través de falsas ofertas de empleo, infectarle el dispositivo móvil a través de la descarga de un programa que en realidad es un troyano, o timarlo con un producto o servicio falso.

De acuerdo con esto, las precauciones a tener en cuenta para evitar caer en la trampa del SMiShing son desconfiar de números desconocidos que informen sobre premios, ofertas de empleo o bloqueos de alguna cuenta bancaria, tampoco acceder a alguna de las direcciones web señaladas, y menos, proporcionar datos personales y bancarios.

En caso de llegar a ser víctima de esta modalidad, se debe denunciar el caso ante Dirección General de la Policía o la Dirección General de la Guardia Civil, a través de su unidad Grupo de Delitos Telemáticos. Para información y soporte relacionado con problemas de seguridad en la navegación por Internet se puede visitar el sitio web de la Oficina Seguridad del Internauta (https://www.osi.es/).

Periódicos de economía: ¿información financiera o manipulación económica?

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”. Esta frase no es una reflexión de quien les escribe, sino una de las máximas más conocidas de Malcolm X, un activista estadounidense que fue asesinado a tiros el 21 de febrero de 1965 mientras pronunciaba un discurso en Nueva York. Sus admiradores lo consideran uno de los mayores defensores de los derechos de la comunidad afroamericana en Estados Unidos. Sus detractores, sin embargo, creen que promovía la violencia.
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¿Qué pueden esperar los clientes de una empresa como Iberdrola?

Ahora que el precio de la luz parece subir igual que la espuma del champán, conviene recordar que la Comisión Nacional de la Energía ha puesto a disposición de los consumidores una página web (http://www.comparador.cne.es/comparador/index.cfm?js=1&e=N) que permite comparar ofertas de electricidad y gas. Es, sin duda, una herramienta muy útil en estos tiempos de ahorro, y seguro que a más de uno le sorprenderá comprobar que, sin cambiar de proveedor, la factura le resultará menos dolorosa (aunque probablemente le costará lo mismo entenderla).
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PcComponentes incluye ventas de productos, ventas de servicios y entrega de información

Cada modelo de negocio común de comercio electrónico descrito incluye ventas de productos, ventas de servicios y entrega de información. Un empresario puede incluso combinar dos o más de estos modelos, dependiendo de la naturaleza de su negocio de comercio electrónico. Cada configuración presenta variaciones dentro del modelo de negocio de comercio electrónico respectivo.
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Smart TV: el futuro de la televisión

Estamos ante la nueva era tecnológica, el mundo digital está invadiendo prácticamente todos los sectores que convergen en el mercado. Con respecto al sector de los televisores, la Smart TV se presenta como el futuro de la televisión a nivel mundial, dentro de una nueva generación de receptores de imagen y sonido.
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